Pacto ficcional en la literatura y el cine

El Pacto ficcional en la literatura y el cine ha variado con los años tanto, que los comerciales grupo planeta ha promocionado libros basados en filmes. Desde el mismo surgimiento del séptimo arte fue la literatura una de las principales fuentes de inspiraciones para los recientemente llamados cineastas.

Pero a medida que el cine fue creciendo e inventándose como lenguaje esta relación con la literatura cambió. Primero los propios guiones se volvieron susceptibles de ser leídos por el interés que despertaban las historias cinematográficas. Luego las historias llevadas a la gran pantalla tenían tanta originalidad que se podía seguir crenado y especulando con ellas a través de la literatura.

 

Aunque sigue siendo una tesis de gran discusión como desde el punto de vista de la semántica, es decir, del significado, es el de cómo los lectores o consumidores de ficción podemos no sólo aceptarla pese a su evidente falsedad, sino además realizar juicios acerca de la verdad o falsedad de enunciados ficcionales.

 

Una obra de ficción puede alterar o eliminar algunas de las leyes físicas imperantes en el mundo real, o bien conservarlas y construir un mundo cercano al real. Según esta teoría los únicos requisitos para crear un mundo posible, es que este pueda ser concebido y que mantenga una congruencia interna.